Interior aprueba el Plan Estratégico Nacional de Lucha contra la Radicalización Violenta

La aprobación del Plan Estratégico Nacional de Lucha contra la Radicalización Violenta supondrá una herramienta eficiente en la guerra contra el terrorismo y el extremismo violento.

El Consejo de Ministros aprobó, el pasado 30 de enero, el Plan Estratégico Nacional de Lucha contra la Radicalización Violenta (PEN-LCRV), elaborado en el cumplimiento de las directrices de la Unión Europea de lucha contra la radicalización y el extremismo violento. Se trata de un instrumento de tratamiento que previene y evita el surgimiento y desarrollo de procesos de radicalización violenta y extrema, así como su posible salida hacia el terrorismo. Para ello, es fundamental la detección temprana y la neutralización de posibles focos de radicalismo.

Ámbitos y áreas de acción

 

El plan distingue tres ámbitos de actuación: el interno (en España), el externo (fuera de España) y el ciberespacio (en Internet), que establecen donde deben desarrollarse las acciones del Estado. Además, cuenta con tres áreas de actuación definidas por el "antes" (área de prevenir), el "durante" (área de vigilar) y el "después" (área de actuar) de todo proceso de radicalización, y que indican cómo y cuándo tienen que llevarse a efecto estas acciones.

A su vez, cada área tiene un frente operativo de acción, que determina qué acto debe llevarse a cabo en cada una de ellas. También, el plan incluye quiénes son los responsables de ejecutar las acciones en donde se distinguen tres bloques: la Administración, los colectivos en riesgo o vulnerables y la sociedad civil en su conjunto.

Asimismo, se establece una única estructura nacional, de carácter interministerial, y que está coordinada desde el Ministerio del Interior que dirigirá la implementación y desarrollo del plan en todo su contenido a través del Grupo Nacional de Lucha contra la Radicalización Violenta (GN-LCRV). Este grupo está compuesto por 12 ministerios, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), la Fundación Pluralismo y Convivencia del Ministerio de Justicia y otras entidades públicas o privadas que se consideren necesarias.

“La seguridad nacional es una de las prioridades del Gobierno de España, estableciendo el terrorismo como una de sus principales amenazas y los extremismos violentos como uno de sus factores potenciadores” aseguró el ministro del interior. Asimismo, afirmó que "desde hace ya mucho tiempo se trabaja para disponer de las herramientas adecuadas para hacer frente a esta amenaza, muy especialmente, a lo que es ‘el terrorismo del siglo XXI', de signo yihadista", reiteró Jorge Fernández Díaz.

Además, el ministro elogió el trabajo desarrollado bajo la coordinación del actual Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), que ha estado elaborando este plan aprobado por el Consejo de Ministros.

Funcionamiento del plan

 

Respecto a su actividad, el ministro detalló que el PEN-LCRV distingue tres tipos de situaciones:

  1. Si ocurriera un incidente en un municipio, será trasladado a través de los ayuntamientos a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), y recibirá asesoramiento de la Administración General del Estado a través del Grupo Nacional de Lucha contra la Radicalización Violenta, con los representantes en él designados.
  2. Si afectara a un colectivo vulnerable, el incidente será trasladado por el colectivo afectado a través de la Fundación Pluralismo y Convivencia y recibirá asesoramiento por parte de la Administración General del Estado y del Grupo Nacional.
  3. Si se detectara un posible foco de radicalización en una barriada de alguna localidad, individual o colectivo, será tratado y solucionado en el seno del grupo local. Si excediera del ámbito local, se trataría a nivel provincial o autonómico. Si este problema excediera del ámbito territorial, será el Grupo Nacional el que actúe de inmediato.

Planes anuales de gestión

 

Además, Jorge Fernández Díaz señaló que el PEN-LCRV establece sucesivos planes anuales de gestión que regulan las estructuras previstas de seguimiento y control, identificando el tipo de amenaza específica y a quién le afecta desde una óptica de riesgo para la seguridad nacional, y que concretan las medidas prioritarias a implementar.

 

El plan será revisado todos los años y de forma global cada tres, pudiendo modificarse total o parcialmente. Su evaluación será continuada desde su aprobación y centrada en su proceso, objetivos e impactos.

En definitiva, el Plan Estratégico Nacional de Lucha contra la Radicalización Violenta busca conseguir la concienciación y sensibilización de la sociedad española sobre la trascendencia de la amenaza del extremismo violento. De esta manera, subrayó el ministro del Interior que "España contará con una herramienta de enorme utilidad y complementará otras iniciativas".

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