Unidades de Respuesta de la Guardia Civil reforzarán la seguridad de las centrales nucleares

El Gobierno ha aprobado en Consejo de Ministros, del 4 de diciembre, un Real Decreto que modifica la normativa sobre protección física de las instalaciones y los materiales nucleares, así como de las fuentes radiactivas (concretamente, el Real Decreto 1308/2011).

El Real Decreto 1308/2011, de 26 de septiembre, sobre protección física de las instalaciones y los materiales nucleares, y de las fuentes radiactivas, surgió de la necesidad de dar cumplimiento a los compromisos internacionales asumidos por España en esta materia, cuyo objetivo principal consistía en impedir que dichas instalaciones o materiales pudieran ser objeto de sabotaje, robo o desvío para su uso indebido.

 

Transcurridos cuatro años desde su publicación, según señalan fuentes oficiales, es necesario proceder a su actualización, con el objetivo de tener en cuenta no sólo la legislación aprobada tras su entrada en vigor, como la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, sino también la experiencia adquirida en este tiempo en lo que respecta a la tramitación del documento Plan de Protección Física de las instalaciones nucleares, así como la exigencia de coordinar su aprobación con el Plan de Protección Específico previsto en el Real Decreto 704/2011, de 20 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de Protección de las Infraestructuras Críticas, y establecer el procedimiento para ello.

 

Según señala este real decreto entre las modificaciones que se establecen se encuentra la implantación, de forma permanente, de una Unidad de Respuesta inmediata compuesta por personal de la Guardia Civil dentro de estas instalaciones. “Unidad de Respuesta: Unidad de la Guardia Civil ubicada permanentemente en el interior de las centrales nucleares y aquellas instalaciones nucleares que se determine por ley conforme a la amenaza base de diseño, para proporcionar una respuesta de entidad adecuada en caso de materialización de las amenazas antisociales de origen humano que puedan determinar o elevar el riesgo de robo o sabotaje”.

 

Dichas unidades, que estarán en coordinación permanente con los servicios de seguridad privada existentes en estas instalaciones, se implantarán progresivamente en todas las centrales nucleares en el plazo de cuatro años.” En el plazo máximo de cuatro años, de conformidad con lo determinado en la amenaza base de diseño y las singularidades de cada supuesto, el Ministerio del Interior organizará el despliegue y la implantación de las Unidades de Respuesta, de acuerdo con la adecuación de la estructura orgánica, la dotación necesaria en las plantillas de personal y los medios, en la Dirección General de la Guardia Civil”.

 

El coste de la implantación de dichas unidades será asumido por los titulares de las instalaciones mediante la aplicación de una tasa creada por la Ley del 21 de septiembre de 2015, que modifica parcialmente Ley General Tributaria.

 

Modelo de coexistencia

 

Este cambio de modelo supondrá la coexistencia de los servicios que venían prestando las empresas de seguridad privada junto con las unidades de respuesta de la Guardia Civil. Es decir, las funciones ordinarias seguirán corriendo a cargo de la seguridad privada, mientras que el cometido de estas unidades de la Benemérita será generar una respuesta oportuna y de entidad suficiente frente a agresiones deliberadas. Todas las instalaciones nucleares españolas se mantienen en alerta cuatro (de una escala de cinco) desde el ataque contra la redacción de la revista francesa Charlie Hebdo, el pasado 7 de enero. No obstante, el nivel de alerta ha sido ligeramente reforzado tras los múltiples atentados ocurridos en París en noviembre, por parte de terroristas del Daesh.

 

Bajo este nuevo marco, las centrales nucleares españolas se aproximan más al modelo francés de seguridad nuclear, con vigilancia mixta a manos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de empresas de seguridad privada, y se alejan del modelo norteamericano, donde la competencia es exclusivamente de las compañías privadas, aunque con unas capacidades diferentes de las españolas.

 

Sistema de protección física

 

Las centrales nucleares y, en su caso, las instalaciones nucleares que se determinen por ley conforme a la amenaza base de diseño, deberán disponer de un sistema de protección física que garantice la existencia de:

a) Elementos de protección que disuadan a un posible adversario de materializar las amenazas contra la misma.

b) Todos los medios organizativos, humanos, informáticos, técnicos y materiales necesarios y compatibles con el normal desarrollo de la operación de la instalación, que contribuyan a hacer frente a la amenaza base de diseño y que aseguren la coordinación y colaboración con la Unidad de Respuesta.

c) Los efectivos, medios técnicos e informáticos o una combinación de ambos, que sirvan para detectar con prontitud cualquier intento de intrusión en áreas de seguridad de la misma, así como para evaluar las condiciones, circunstancias y capacidades con que dicho intento de intrusión se está produciendo y mantener, en su caso, un seguimiento continuo de su progresión en el interior de la instalación.

d) Barreras físicas y controles de acceso redundantes que retrasen la entrada de personas y vehículos no autorizados a las áreas protegidas y que impidan dicha entrada a las áreas vitales o a los lugares donde se ubica el material nuclear hasta la respuesta y actuación de la Unidad de Respuesta, durante el escenario correspondiente a su amenaza base de diseño.

e) Un servicio de seguridad privada con efectivos debidamente habilitados, entrenados, equipados y estructurados jerárquicamente, con capacidad suficiente y proporcionada para mantener un control de accesos eficaz y efectuar las comunicaciones establecidas en el Plan de Protección Física, hasta la respuesta y actuación de la Unidad de Respuesta, según lo indicado por la normativa de seguridad privada.

f) Los medios y procedimientos necesarios para garantizar que se puede comunicar e intercambiar información de forma adecuada para coordinar las actuaciones de respuesta.

g) Un registro de personal de la instalación, así como de aquel personal de empresas contratadas que, por el ejercicio de las funciones encomendadas, precise acceder a áreas de la instalación o a informaciones sensibles desde el punto de vista de la protección física, quedando obligado el titular a mantenerlo actualizado y a informar al Ministerio del Interior, a través de la Unidad de Respuesta, previamente a cualquier inscripción o baja en el Registro, para que se efectúen las comprobaciones necesarias en relación con los objetivos de protección física del material nuclear y de la instalación.

h) Plan de contingencia, en el que se actuará en coordinación y bajo la dirección operacional de la Unidad de Respuesta, para responder a la retirada no autorizada o sabotaje de materiales en instalaciones nucleares. En tales supuestos, dicha Unidad asumirá la dirección de los recursos públicos y privados que conformen la primera respuesta frente a la agresión.

i) Medios de protección y sometimiento a criterios de confidencialidad de toda la información relacionada con la protección física de los materiales nucleares y de la instalación.

j) Indicadores que aseguren la implantación de una adecuada cultura de seguridad física en la instalación.

k) El establecimiento y aplicación de un programa de formación y entrenamiento específico y continuo del personal implicado en la protección física de la instalación, con la participación de la Unidad de Respuesta.

 

Uso de medios informáticos

 

Asimismo, con el objetivo de reforzar la protección de las instalaciones nucleares, en este caso frente a eventuales ciberataques, mediante este Real Decreto se introduce la descripción de los medios informáticos que han de ser empleados como parte del contenido que debe recoger el Plan de Protección Física de la instalación. Por último, se establece que en los Planes de Protección Física se integrarán los Planes de Protección Específicos previstos en el Reglamento de Protección de Infraestructuras Críticas. 

 

Para ver Real Decreto 1086/2015, de 4 de diciembre, completo pinche aquí

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